Paranoias y divagaciones mentales

María está aquí

Café con leche descafeinado de sobre

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Yo, antes de empezar con el proyecto Alien, era súper cafetera, pero cafetera de verdad. Nada de mariconadas de cápsulas, sino de cafetera italiana con mucho café y bien comprimido y podía tomarme más de 5 al día, perfectamente.

Antes incluso de encargar mi ranita a la cigüeña ya intentaba dejármelo y era muy difícil. No podía ni estar un día entero sin tomarme uno. Una puto yonki.

Luego, con el Alien en camino, le cogí manía al café. Era olerlo y salir corriendo a vomitar.

Ahora me da “miedo” empezar a tomarlo, más que nada por si me vuelvo a enganchar, así que estoy con descafeinado y por supuesto de sobre, el otro lleva un poco de cafeína…

Una de las cosas que detesto del descafeinado de sobre son los posos. ¿Por qué? ¡No son necesario! Bueno, pues al final di con el truco. Cojo la taza y pongo como medio cm de agua. Lo caliento en el microondas y luego le hecho 2 o 3 cucharadas de café descafeinado de Nestlé. Luego hecho la leche al gusto y caliento en el microondas. Luego echo el azúcar y listo para consumir sin grumos. ¡Tachán! La cosa más tonta que yo tardé en dar con ella.

Y hasta aquí el post chorra del día…

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El embarazo

Hoy me han pasado un post sobre cosas que no te cuentan y no creo que anden desencaminadas. Todo embarazo como toda cosa tiene varios puntos de vista. El tuyo, el de la gente que te rodea y el de la gente que malinterpreta tu experiencia, y a esto hay que sumar el factor tiempo que según avanza esta variable la percepción de estos 3 puntos de vista cambia o para bien o para mal.

Posiblemente no sea la persona más indicada para escribir el post, tan solo estoy de 13 semanas y todavía me quedan muchas cosas por pasar, son 40 semanas si no se adelanta o se atrasa, pero de momento voy a ver qué sale. Si puedo ir poniendo mi experiencia.

  • Sueño:

Yo no he necesitado dormir más en ningún momento. Es más, solía echarme la siesta y desde que me quedé me es casi imposible dormir la siesta. Algún día lo he conseguido, pero por norma general no me apetecía. Ahora si, sí he notado que me cansaba y me fatigaba antes. Cosa que no entendía porque no estaba de 8 o 9 meses, sino de 1 mes o incluso menos… pero luego te dicen que es normal, que tu cuerpo empieza a circular la sangre más rápido para generar otra vida y por tanto todo va más rápido.

  • Orina:

Casi desde el minuto cero he necesitado ir al wc con una frecuencia excesiva. Tanto de noche como de día. Al coger más velocidad tu torrente sanguíneo algunos órganos empiezan a trabajar más rápido y mis riñones han sido uno de esos órganos que han empezado a trabajar como si no hubiera fin. Algunos días vas más y otros un pelín menos, pero allá donde vayas, que exista un wc o lo desearás con ganas excesivas.

  • Olores:

Tenía constancia de que algo cambiaba y de que las preñadas cogían manías a los olores, pero siempre pensé que sería manía de ellas, siempre hasta que me quedé. Esto me tardó un poco en aparecer, sobre la semana 5 ó 6 más o menos, pero ojalá hubiese tardado más en salir. Esto sí es odioso. No puedo abrir la nevera, antes era abrirla y salir corriendo al wc y no a orinar… Era infalible. Otra cosa con la que no puedo es con el olor a café. ¡Increíble! ¿Sabéis la cantidad de café que yo tomaba antes? Es cierto que unos meses antes me lo estaba dejando, tomaba mucho café y hubo un día que no me sentó muy bien y desde entonces empecé a tomar menos. Ahora JC no puede ni hacer café, no sólo lo he dejado yo sino que le he obligado a dejarlo a él. Si estamos en alguna cafetería, lo soporto, no me gusta, pero por lo menos no necesito salir corriendo al baño.

  • Tetas:

Para mí esto es un placer, por lo menos por la parte que ya he descubierto. Es una de las primeras cosas que crece y cambia de textura. Sí, yo me toco las tetas, tú también deberías, podrías descartar un cáncer de mama, tanto si eres un macho como si eres una hembra. A los 2 meses ya me había subido 2 tallas y reconozco que creo que ahora gasto incluso una talla más, pero no me apetece comprar otro sujetador todavía. Están más grandes y más carnosas y se nota como las glándulas mamarias empiezan a desarrollarse. Tengo ganas de que llegue un poco de calor para poder lucirlas, ahora hace frío. Ains si me las pudiera queda para mí, para  siempre… ¡Me encantan mis nuevas tetas!

  • Vomitonas:

Cada cuerpo es un mundo. Hay gente que se pasa casi 24 horas vomitando. Yo sólo sé que he tenido mucha suerte. Si habéis visto mi post anterior sabréis que he tenido alguna. Empecé sobre la semana 5 ó 6, no lo recuerdo. Reconozco que he tenido mucha suerte. A mí me suelen aparecer por la noche y alguna que otra vez he tirado la cena entera, pero como mucho una al día. Vomito y me quedo como nueva y con cara de tonta porque al principio se me olvidaba que estaba embarazada hasta que vomitaba, y pensaba “Hostia, si estoy preñada” y enseguida me venía a la mente la palabra masoca. Muchas te van a decir lo típico, en cuanto acabes el primer trimestre se te quitarán. Bueno, mi madre y la de JC estuvieron vomitando hasta casi el final de embarazo cuando estuvieron de nosotros. No puedes ir pensando en lo peor, al menos yo pienso así. De momento las tengo, cuando se marchen será excelente, pero no me pienso amargar porque yo vomite una vez al día y cierto es que ahora vomito en un tiempo más espaciado y por su puesto esto es un placer.

  • Incontinencia urinaria:

Yo todavía no he pasado por este punto, por supuesto espero no pasarlo. Sólo una persona me ha dicho que ella tuvo problemas de incontinencia. Posiblemente haya sido la única persona sincera. Llevaba siempre en el bolso una bragas de recambio y toallitas húmedas para limpiarse. Hay un montón de ejercicios que se recomienda hacer para endurecer la musculatura de la pelvis para evitar las perdidas tanto antes como después del parto. Yo ya los estoy haciendo, si hay alguna posibilidad de evita la salida incontrolada de orina, que me pille confesada.

  • Pelo:

Yo sí he notado como se me cae el pelo mucho menos. Dicen que una vez des a luz se te cae una burrada y que cuando dejes de dar el pecho, se te caerá mucho más.

  • Hormonas:

Yo todavía no había notado este factor, ni estaba  más tierna ni más repelente, lo normal. Hasta ayer. Vamos, yo no sé si fueron las hormonas, pero algo seguro que tuvieron que influir. Ayer tuve mi primer examen de la UNED y lo llevaba bien. Hice el examen rápido. Lo repetí como 3 veces. Volví a repasar cada suma, cada multiplicación, cada apartado (el examen era de matemáticas) y aún así fallé una pregunta. De la forma más tonta. No sé porqué marqué el cero, en lugar de marcar el menos infinito. Este fallo tonto me ha evitado que consiga la MH y por tanto que el año que viene me descuenten de la matrícula el precio de una asignatura. Bueno, pues por eso me pasé casi todo el día llorando. Si no son las hormonas, ¿qué es?

  • Consejos:

Es curioso como la gente cuando se entera de que estás en cinta te da mil consejos y muchos son absurdos, otros son obligaciones más que consejos. Yo digo “sí, sí, claro” y luego hago lo que me dé la gana. Así soy más feliz.

  • Preguntas:

Cuando publicas la noticia de que estás embarazada tienes que estar preparada para ciertas cosas y cuestiones de las que no te vas a poder librar:

– “¿De cuánto estás?”

– “¡Ya se te nota!” (esto te lo van a decir aunque estés de 1 día)

– “¿Sabes el Sexo?”

-“¿Habéis pensado ya en nombres?”

– “¿No nos vas a decir el nombre hasta que nazca? ¿Por qué?”

– “¿Queréis saber el sexo?”

– “¿Nos vais a decir si es niño o niña?”

– “¿Fue buscado? y ¿cuánto tardaste en quedarte?”

-“¿Cómo te enteraste?”

– “¿Vomitas? y ¿tienes antojos?”

Yo reconozco que no tengo paciencia, pero precisamente no son cosas que me preocupe, las contestas una y otra vez y casi si alguna persona no te pregunta alguna de esas cuestiones se la dices tú de forma gratuita, estás tan acostumbrada a contestar una y otra vez lo mismo que ya te sale incluso sin que te pregunten.

Una cosa está claro, no todo es de color de rosa, la vida no es de color de rosa, no esperes que lo sea un parto, pero cada embarazo es un mundo, cada persona es un mundo y por tanto cada experiencia es única.

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Sabores

Si eres aprensivo, ¡apártate!

Una de las cosas que estoy descubriendo con mi parásito es el tema de los sabores. No es que me haya cambiado la percepción de los sabores y lo que antes le sacaba un sabor ahora le encuentro otro, sino que un mismo alimento tiene dos sabores distintos. Existe el sabor de los alimentos cuando los engulles y el sabor de los alimentos cuando los vomitas. A mí me parece importante, porque aprendes a valorar los alimentos por el antes y el después. Es algo curioso que he pensado que podría ser útil a bulímicas…

Ejemplos:

  • La mandarina. Es un alimento que he eliminado de mi dieta por lo mala que está cuando ya ha pasado por mi estómago y vuelve al exterior por la vía errónea. Tiene un sabor fatal. Horrible. Amargo 100%.
  • La lechuga o símil de ensalada. No es que sepa mal, en este caso es que es incómodo de devolver. Se quedan los trozos de hiervajo pocho por los dientes y pierdes todo el glamour.
  • El colacao o agua. Me explico. En este caso si ha pasado un tiempo no pasa nada, pero sino… El agua cuando sale, no sabe y el colacao sabe a colacao, pero yo no recomiendo beber líquidos cuando tienes el estómago un poco revuelto. Hay en muchos sitios que te dicen “pega tragos cortos para quitar la angustia”. ¡Error! Conforme entra, sale y en forma de cascada con presión. Igualito que en los dibujos animados o que en las pelís de coña. Como si tuvieras una manguera en el esófago. Igual y muy desagradable.
  • Palomitas. Éstas no saben cuando salen, pero si las comes bebe líquido también o cuando salgan será una masa y te hará polvo la garganta. Vomitar palomitas solas, casi sin líquido, es como pasarte una lija por la garganta. Muy molesto incluso algún día después.
  • Tomate de ensalada. El tomate no me disgusta ni el sabor, ni la textura, pero cuando lo arrojas sale con su color, rojo, y es desagradable ver que estás vomitando algo en ese color. Llega un momento en que, si no te acuerdas que has tomado tomate, te puedes asustar pensando que estás vomitando sangre y hasta que caes en lo que has tomado, pasas un ratito mal.
  • Limón y nada. Esto es una cosa rara. Cuando entra sabe bueno, pero cuando sale está muy bueno. Se te queda un saborcito muy agradable en la boca. Esto me resultó muy curioso.
  • Pan Tostado. El pan tostado es una de las pocas cosas que me apetece comer después de tener el estómago un poco revuelto. No me sienta mal y por tanto me resulta agradable. Pocas veces he vomitado el pan y si lo vomito es por agentes externos como los olores.
  • Carne. La carne es una de las cosas que no me atraen mucho y mira que yo antes de mi parásito me consideraba muy carnívora. Como mucho me voy a por el pavo o el pollo, cosas más insípidas, porque llega un momento que no me apetece ni cocinarlo. Una vez fuimos a una hamburguesería y a los dos bocados ya tenía una angustia incontrolable. De eso que no te da tiempo a ir al wc, ni a sacar las bolsas que llevo en el bolso y pasan unos segundos hasta que decides salir corriendo hacia la calle. La hamburguesa era de ternera. Ahora, salvo en el McDonalds, ya no pido hamburguesas, sino sandwich mixtos, como mucho.
  • Luego hay alimentos que saben igual cuando entran que cuando salen, como el queso de cabra. Es como si lo comieras dos veces.

Ahora mismo no recuerdo qué más cosas me llamaron la atención, si me acuerdo lo mismo voy ampliando el listado de alimentos, que seguro que interesantísimo para mucha gente… XD

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¿Visitantes de otro planeta?

Es muy extraño. Todo empezó hace un par de días que cambié la ruta de paseo perruno atravesando, ahora, un descampado. Por las mañana no pasa nada, tan sólo hay arbustos y más arbustos, nada más. Bueno nada y nadie más que Pepona, mi perra torbellino, y yo.

Pero por las tardes es distinto. Cuando empezamos a pasear por las tardes nos encontramos una especie de asiento realizado con ladrillos y una hoja de periódico y a un hombre sentado en él. La verdad es que no da buen rollito… A los pocos días ya eran 2 hombres los que nos podíamos encontrar ahí sentados. Uno al lado del otro, debajo de un árbol y en la misma especie de asiento casero y uno de ellos sin ropa de cintura para arriba. ¡Muy raro! Además, desde que voy, sólo he visto a esos 2 hombres, o seres, pero sí hay asientos similares por todo el descampado, siempre debajo de árboles y justo debajo de cada árbol 1 asiento individual. Entre una cosa y otra me tiré un tiempo sin pasarme por las tardes, pero sí pasaba por las mañana y de repente, me encontré un tercer asiento donde antes había visto a los 2 sujetos. ¡Muy raro!

Pero yo ya he hecho mis tesis:

-. 1ª Son visitantes del espacio exterior y se juntan por las tardes para hacer el intercambio de fluido que les proporciona información compartida sobre el estudio de los humanos.

-. 2ª Son hombres que se avergüenzan de que les hayan despedido y se van ahí a pasar la tarde, en lo que debería ser su horario vespertino.

-. 3ª Son yonquis que van a pincharse por las tardes.

Pero sin duda me decanto por la primera de todas, que es la que más me gusta 🙂

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Contra las ampollas…

Para poder evitar las ampollas buena es la vaselina neutra. Sonará raro, lo sé, pero es cierto que funciona.

Yo tengo los pies muy sensibles y cualquier rozadura acaba en herida o, simplemente de andar, me salen ampollas . Hace poco más de un año me animé a hacer una media maratón (andando) de unos 21km y me aconsejaron usar vaselina. Me lo tomé a coña, pero por probar no perdía nada. Funcionó y desde entonces la utilizo tanto para andar mucho, como para cuando tienes una boda/fiesta o simplemente te quieres poner unos zapatos que intuyes que te van a hacer daño.

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